Letras del inglés antiguo y del inglés medio. Beowulf. Cuentos selectos de Canterbury.

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El burlador de Sevilla. La celosa de sí misma

El burlador de Sevilla. La celosa de sí misma

Diario de un loco. Almas muertas.

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Nicolái Vasílievich Gógol (1809-1852) fue ucraniano, pero en la época de su nacimiento, Soróchintsy, Poltava, formaba parte del imperio zarista ruso, en el que vivió como hijo de una familia venida a menos, aun con algunas extensiones de tierra y siervos. Desde su infancia inició su contacto con la literatura y el teatro, a través de su padre, hombre con inclinación por las artes. Más adelante, durante su estancia en el colegio, él mismo incursionó en el arte dramático y en la literatura. Hacia finales de 1829 consiguió un trabajo en el aparato burocrático de la ciudad, pero siguió escribiendo y publicando eventualmente en revistas, lo que le procuró relacionarse con escritores de la época, incluido Pushkin, de quien recibió una importante influencia intelectual.
En 1836 publicó Diario de un loco, que narra la vida de un funcionario de la burocracia —de la que el mismo autor formó parte— a través de las anotaciones hechas en su diario íntimo, en que el personaje manifiesta, en un tono romántico y desesperado, cómo en medio de su pesada y enajenante rutina laboral vive anhelos, descubre el amor y padece angustias en un mundo que no comprende y con el que trata de establecer algún vínculo racional.
Almas muertas, publicada en 1842, narra la vida de un personaje que se dedica a llevar a cabo estafas por la provincia rusa en contubernio con dueños de haciendas dispuestos a vender las almas de sus siervos muertos con la finalidad de hipotecarlas. Es una denuncia de los vicios encarnados en la sociedad rusa y expone una acerba crítica del régimen de servidumbre que sostenía al gran imperio, para descontento de los sectores conservadores.
Gógol fue un escritor que dio voz a héroes pequeños, cotidianos, firmemente arraigados a su cultura y a su entorno. A través de ellos fue capaz de describir y analizar la realidad rusa de principios del siglo XIX con mordaz comicidad y una extraordinaria habilidad sarcástica que han influenciado la literatura mundial hasta nuestros días.
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